Coloreando a la par

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Coloreando a la par

Para terminar el año, quiero compartir con ustedes un proyecto súper especial para mi: “COLOREANDO A LA PAR” de la Fundación A la Par en Madrid. La Fundación a La Par trabaja por los derechos y la participación de las personas con discapacidad intelectual en la sociedad. Allá donde estas personas encuentran barreras, esta fundación diseña apoyos que ayudan a tender puentes. Pude ver y sentir todo el amor y la atención de las diferentes personas que trabajan en esta fundación, y a su vez a las personas discapacitadas que se sentían realizadas trabajando en la fundación día a día.

A inicios de noviembre, junto a grandes colegas, viajé a Madrid para sumergirme en el mundo de la Fundación. Durante una semana, pude conocerla bien y ver los diferentes talleres donde trabajan las personas del centro: carpintería, manipulación de golosinas, filatelia, pintura.
Después de conocer todo lo que sucedía en los diferentes talleres, me asignaron el taller de carpintería, un espacio de gente súper especial a quienes tuve el placer de conocer de forma cercana.

Junto a Gabo Lama, hermano especialista en diseño de experiencias creativas, diseñamos un taller-experiencia, diferentes dinámicas que a partir de mi trabajo como artista estimulaban y desafiaban la creatividad de los participantes, pero sobretodo servían para unir al equipo y fortalecer lazos y valores que quedarían plasmados en el mural que pintaríamos juntos en su nave de trabajo.

Pensando en la creatividad como la habilidad humana para combinar, y bajo la idea de que todos sentimos los colores y podemos jugar con ellos de mil maneras, quise que los participantes se sumergieran en mi universo pictórico, para que jugaran con formas y elementos representativos de mi trabajo y de esta manera potenciar su sensibilidad artística y disparar su imaginación.

Así, creamos un juego de elementos que permitió al equipo del taller de carpintería convertirse en co-autor de la obra. Para ello dibuje una gran variedad de elementos de la naturaleza, imprimiéndolos en papel adhesivo y recortándolos para que todo el grupo pudiera componer a partir de las formas para luego compartir sus resultados. En este proceso pude ver una gran variedad de composiciones muy diferentes unas de otras, que realizaron sobre soportes de madera. También pude escuchar las diferentes explicaciones sobre sus composiciones, y sorprenderme al escuchar y ver que cada uno interpretaba las formas de múltiples maneras. La riqueza de ideas y emociones producto de este intercambio y los lazos establecidos a través de estas dinámicas elevaron al cielo la energía del equipo: estábamos listos para pintar el mural.

Luego de las dinámicas y participación de todos, hice una selección de algunas de las combinaciones que realizaron para componer el mural que iba a realizar en la nave de carpintería. En la siguiente etapa del proyecto pinté el muro coordinando con grupos de dos personas por turnos, quienes me ayudaron a rellenar diferentes partes del mural. De esta manera quise que ellos también trabajaran y sintieran la magia de la pintura mural. Al final la huella de una semana maravillosa quedó plasmada en un renovado espacio de trabajo, que ahora se ve pero también se siente diferente.

Esta puede ser una de las experiencias más especiales que he tenido en el año 2017, y la comparto hoy deseando que tengáis un 2018 de empatía, conexión con los demás, de solidaridad y trabajo en equipo. El arte y la creatividad nos unen. Felices fiestas!


 

By |2017-12-30T18:02:13+00:00diciembre 30th, 2017|